Los jefes de la tribu habían decidido una vez más mancillar una ciudad para utilizarla para sus juegos de poder. El objetivo era sacar músculo, reafirmarse, alimentar el ego y celebrarse como representantes del bien contra el mal, como salvadores de una patria en peligro acosada por multiples enemigos de distinto color.

Los unos tomaron la autopista el sábado, los otros el centro de la ciudad el domingo y hoy todos discuten sobre quién tuvo más seguidores de verdad, seguidores falsos, seguidores de Caracas, seguidores del resto de país, cuantos eran y quién vencera.

A dos horas y media en coche de aqui seguidores de camisetas rojas y azules se enfrentaban en un cruento juego de bolas criollas (petanca) entre cerveza y cerveza. Esto ocurria a la sombra de gigantescos árboles y rodeados de más de 1.000 kilómetros cuadrados de parque nacional, habitat de más del 6 por ciento de todas las especies de aves del mundo.

Este bosque tropical húmedo que forma el Parque Nacional Henri Pittier es un inmenso abrigo verde que protege una de las más bellas perlas del Caribe, una bella bahía al lado de pueblos coloniales centenarios.

Los problemas del país parecen lejanos. Los pescadores vuelven a puerto escoltados por bandadas de pelícanos, mientras que otros desplazan a los turistas a playas desiertas de los alrededores.

El epicentro del jolgorio está en Playa Grande, una bahía de unos 600 metros, bordeada por grandes cocoteros y con fina y blanca arena. Agua calentita, sitios con hamacas y sillas para descansar, vendedores de cervezas, helados y artesanía, ambiente variado y diverso y unas olas que hacen las delicias de surferos y bañistas.

Al atardecer se va llenando el malecon, con sus artesanos errantes (vascos, argentinos, chilenos...), la internacional mochilera y muchos venezolanos dispuestos a compartir, celebrar y disfrutar del ambiente, del bullicio que se va perdiendo por sus coloniales calles hasta apagarse en la habitación de una de sus multiples y cuidadas posadas.

Tras degustar el pescado fresco y pasar más de 24 horas en Puerto Colombia y Choroni te das cuenta que es el sitio ideal para pasar una semana, que debe ser una maravilla de lunes a viernes, que es el sitio ideal para una serie de amigos que vengan del frio con ganas de descansar y disfrutar durante unos días sin estar obligados a llevar una pulserita en la muñeca. Ambiente relajado, excursiones, playa, olas, surf, cerveza y mucha tranquilidad en uno de esos sitios en los que parece que el tiempo no pasa.

.... y ni te cuento para el que venga con el tiempo justo, ideal para el que cuente solo con una semana.